La cooperativa Rudloff

Al ser la industria puesta en manos de sus trabajadores en 1970 se logró continuar la existencia de la zapatería, ahora de la mano de un gobierno que veía en ella su principal proveedor de calzado: 

“La cooperativa hacía las botas al ejército, le hacia los botines de seguridad a Saesa a Enap, a la empresa nacional del petróleo, le hacía todo el zapato a la Junaeb, la junta nacional de auxilio escolar y a algunas empresas grandes, pero con eso el mercado estaba completo]… [ Incluso debía trabajarse a veces días sábados  y domingos para poder cumplir con los pedidos que en este caso requerían los clientes” (Don Pedro).

Como es de esperarse de un drástico cambio en el poder político e ideológico a partir del golpe de estado de 1973 se producen nefastas consecuencias para la cooperativa, cuya existencia era incompatible con el pensamiento de los nuevos gobernantes.

Cambio del sistema político-económico: La dictadura.

Como la existencia de una industria que funcionaba como cooperativa era totalmente opuesta al nuevo poder ideológico que llego a la fuerza a nuestro país, el cierre de la zapatería no tardo en llegar. El testimonio de Don Pedro Figueroa nos dice que:

¿Cuando la fábrica realmente comienza a bajar?, cuando llega don Augusto Pinochet, ahora por qué, cuando él llegó  lo primerio que dijo el estado está  quebrado el estado no tiene plata por lo tanto aquí se terminan todas la garantías que habían antiguamente, por lo tanto la junaeb ya no compro más zapatos,  la enap ya no compro más zapatos,  los milicos no compraron más zapatos, en esos años se hicieron los negocios. Al gobierno de esa época, digámosle el de pinocho  le salía más económico comprar las botas a Brasil porque comprar una bota de comando de cuero legítimo en ese día estaba en 20 lucas, Brasil se la vendía en  7 mil pesos,  entonces el gobierno hizo un convenio comercial y empezó a traer todas las botas de afuera]…[ entonces la fábrica al no tener mercado, comenzó a trabajar solamente con empresas, empresas pequeñas solamente con botines de seguridad poco a poco comenzó a llegar zapato más barato, por eso la fábrica finalmente termina, por no tener plata, eso fue finalmente gracias al gobierno de la dictadura. 

A la perdida de los principales clientes que veían en la zapatería Rudloff un excelente proveedor de calzado se hizo mucho más difícil mantener el funcionamiento de la industria, no obstante, aún este otro motivo por el que deja de existir.

La competencia: Reinado del precio por sobre la calidad.

Como puede ser influido en el desarrollo del presente trabajo: los calzados Rudloff se caracterizaban por su gran calidad y durabilidad, esto es denominador común de los testimonios de nuestros entrevistados los cuales afirman:

El motivo es que ya después ingresó Bata, a la competencia, ingreso Bata al país con un zapato pegado, un zapato de mala calidad pero muy barato, entonces la gente por el costo, lo empezó a preferir, el zapato de calzados Rudloff que duraba 4 años, 5 años incluso algunos aún deben tener un zapato muy especial, bien terminado, bien confeccionado, en cambio un zapato pegado podía durar seis meses, con el clima se despegaba, la gente no tenía otro modo de transportarse, no había puente (Don Alfredo). 

“Según contaban que los zapatos que usaron los soldados de la guerra del pacífico, lo habían hecho la zapatería Rudloff, eran muy buenos los zapatos pero eran duros…” (Sra. Balsamina).

Es así como la llegada de nuevos competidores, la fabrica comenzó a sufrir una disminución en sus ventas, ya que el público e incluso las entidades estatales que en otrora fueran sus clientes comenzaron a privilegiar el precio por sobre la calidad.

Es por la suma de todas estas causas que la fabrica llega a su fin dejando espacios vacios que solo conservaron el eco de una producción fabril.

Cierre de la fábrica

El cierre de la zapatería Rudloff no fue un suceso abrupto, sino que se dio gradualmente en el periodo 1960-1979 y fue consecuencia de múltiples factores, políticos, económicos y naturales, los cuales, afectaron a todas las industrias de la isla Teja, provocando el tránsito desde un barrio industrial a un barrio residencial y universitario.

El terremoto del 1960

El 22 de mayo de 1960 es un día traumático para los que lo vivieron, no obstante, existe una nutrida memoria colectiva relacionada con este suceso que marcó un antes y un después en el devenir de Valdivia, y más específicamente de la zapatería Rudloff, la cual según sus antiguos miembros, después de sufrir los efectos del terremoto nunca volvió a ser la misma, a pesar de haber sido rápidamente reconstruida: 

“A raíz del terremoto la fábrica cayó]… [Lo único que alcanzaron a recuperar fueron algunas maquinarias” (Don Pedro).

También es posible ver al terremoto como el inicio del fin de la fábrica. En el recuerdo de don Guillermo Rudloff quien fuera timonel de la industria y bisnieto de su fundador Cristiano Rudloff, nos narra la reconstrucción posterior al terremoto:

“Con posterioridad al terremoto se reconstruyó la fábrica… justamente ese edificio que estaba nombrando se construyó para instalar una fábrica nueva… que se uso la maquinaria que se pudo salvar y todo, y además se trajo todo lo que faltaba, y… el terremoto fue el 60 en mayo, el año 61, a fines del 61 estaba reconstruida la fábrica nueva y empezó a producir zapatos nuevamente, así que después del terremoto la fábrica volvió a trabajar… “(Don Guillermo).

Los préstamos que fueron pedidos para financiar la reconstrucción y sus subsecuentes deudas gatillaron el término de las industrias como propiedad de la familia Rudloff después de más de cien años, dando lugar a la fase final de tan célebre marca haciendo que parte de sus obreros tuvieran que migrar a otras industrias del rubro a las que les fue difícil adaptarse:

“A mucha gente le afectó, porque la gente estaba acostumbrada a trabajar en las industrias, no se atrevió a ir a otras industrias, entonces la gente porque tenía un sistema de trabajo muy estricto en otros lados, acá éramos más flexibles allá no, entraban a las 7 y media, si llegabas 5 min atrasado te descontaban media hora, perdías la semana corrida” (Don Alfredo).

Las deudas

Como ya ha sido mencionado, para la reconstrucción se realizaron préstamos, los cuales no pudieron ser pagados, al no poder efectuarse el pago, la industria fue puesta en remate, a cargo de una comisión de cinco abogados, según el testimonio de don Pedro dicho remate nunca se efectuó:

“Quiebran pero entregan a una comisión de 5 abogados la empresa como una forma de rematar” (Don Pedro). 

“Pero llegaron al acuerdo de entregarles la fábrica a los trabajadores, para que pudieran seguir trabajando, no como forma de pago, porque eso al final tiene que salir prácticamente a remate, remate que nunca se realizó, por eso los trabajadores empiezan a trabajar” (Don Pedro).

Esta entrega de la fábrica a los trabajadores en el año 1970 da lugar a una cooperativa, la cual, es la que ve el término definitivo de la zapatería, no sin antes existir durante casi una década, marcada por enormes cambios sociales, políticos y económicos. Respecto a este tema nuestros entrevistados nos explican lo siguiente:

El año 70, o sea diez años después del terremoto, la empresa Rudloff dejó de serlo, pero la fábrica fue entregada, el problema fue el siguiente, la empresa Rudloff no fue a una quiebra, sino que a lo que se llama un abandono de pasivos y activos a favor de sus acreedores, y los acreedores que formaron la junta liquidadora aceptaron una oferta que le hicieron los obreros de Rudloff constituidos en una cooperativa para evitar ellos una cesantía no cierto, eran unos 150 obreros una cosa así… para evitar la cesantía ofrecieron hacerse cargo de la gestión industrial y seguir trabajando los zapatos, y bueno, y esta junta que había recibido de parte de los Rudloff, aquí tienen sus máquinas, la fábrica, hagan lo que quieran con ella y dense por pagados, y claro esa era la situación, con eso Rudloff pagaba sus deudas, la junta recibía esto pero a su vez le entregaba la gestión industrial a la cooperativa esta y la cooperativa siguió trabajando, y trabajo hasta el año 77 me parece, 78, una cosa así, en que quebró la cooperativa (Don Guillermo)

“Después de ser Sociedad  industrial paso a ser comunidad y después de la comunidad pasó a ser  cooperativa, terminó como cooperativa de trabajadores Rudloff, y con ese nombre falleció prácticamente” (Don Pedro). 

1970: empresa Rudloff dejó de serlo. Una junta, cooperativa tomo la empresa. Obreros para evitar la cesantía, se encargaron de la producción industrial.” (Don Guillermo).

Auge de producción industrial

Después de convertirse en una industria propiamente tal de la mano de Luis Rudloff quien trajo conocimiento y tecnología, comienza a producirse una gran cantidad de zapatos en una fábrica que se ubica en la Isla Teja, junto a la curtiembre de la firma, trasladando de esta manera la producción desde un taller que se ubicaba en calle Picarte al sector fabril de las riberas del rio Valdivia, según el Guillermo Rudloff se lograría mantener una producción en forma estable durante un periodo de casi 100 años, “El momento de auge fue muy largo, la fábrica ya en esos años del siglo XIX, después ya del 75, 60 se empezó a producir, llego a su producción máxima, no sé, no tengo las estadísticas, pero era un producción pareja que se prolongo de esa época hasta el año 60 cuando se cayó la fábrica.. ” (Don Guillermo).

Es durante este periodo que la zapatería Rudloff alcanza su máxima producción al contar ya no solamente con un taller como en 1853, sino que como fruto de su crecimiento ya cuenta con el autoabastecimiento de cuero de alta calidad y extracto curtiente además de las maquinarias que permiten la elaboración de cientos de pares de zapatos por día, convirtiéndose en una industria con prestigio nacional e internacional:

“El año 58 al 60 y tanto hasta el terremoto, que se exportaba zapatos a las fuerzas armadas de Argentina y Brasil, nosotros exportábamos zapatos y botas” (Don Alfredo).

Tuvo como base la fábrica de calzado, 1874… tuvo como base la fábrica de calzado, lo más conocido lo que salía hacia el público, pero esto comprendía también una curtiembre bastante grande, 1875, que producía la mayor parte del cuero que usaba la fábrica, y la fábrica llegó a producir 700 pares de zapatos diarios así que era bastante el material que consumía… (Don Guillermo).

 “El momento de auge fue muy largo, la fábrica ya en esos años del siglo XIX, después ya del 75, 60 se empezó a producir, llego a su producción máxima, no sé, no tengo las estadísticas, pero era un producción pareja que se prolongo de esa época hasta el año 60 cuando se cayó la fábrica.. ” (Don Guillermo).

Origen del pequeño imperio industrial Rudloff

Los colonos alemanes que llegaron al país en la década del 50 del siglo XVIII, fueron creando industrias familiares, las cuales se fueron consolidando con el tiempo hasta formar un importante núcleo de actividad industrial. Entre este grupo de inmigrantes estaba la familia Rudloff que llegó a Valdivia en 1853 y se conformaba en ese entonces de Don Cristiano Rudloff, su mujer Dorotea Sangmeister y su bebé Luis Rudloff que al llegar a Chile tenía 6 meses de edad. Cristiano Rudloff, de profesión zapatero, comenzó a trabajar en un taller muy modesto ubicado en calle Picarte con Pedro de Valdivia, Valdivia.

En 1874 Cristiano envía a su hijo Luis al extranjero, con la intención de que este adquiera conocimientos y traiga maquinarias para la formación de una industria. De acuerdo a lo anterior Don Guillermo Rudloff, nieto de Luis, nos dice: “Volvió con los conocimientos necesarios, trajo maquinarias y todo, instalando así la fábrica de calzado como tal”. Es así como en 1875 Luis Rudloff llega de un largo viaje por Estados Unidos de Norte América y Europa, donde conoció los modernos métodos empleados en la fabricación de calzado y curtiembre de cueros. Además en Estados Unidos adquirió maquinaria de alta tecnología para que la producción de zapatos se modernice totalmente. En ese preciso momento el modesto taller de Don Cristiano pasa a ser una industria con modernos procesos automatizados y fue la primera del país en ese rubro que movió sus maquinas con energía a vapor.

En el mismo año fundaron una curtiembre en isla Teja, debido a la dificultad para abastecerse de cueros y suelas  ya que las curtiembres nacionales exportaban gran parte de su producción a Alemania.

En 1879 Don Cristiano Rudloff fallece y sus hijos Luis y José asumen la dirección y producción de la fábrica de zapatos y curtiembre, en este periodo la empresa aumento su manufactura, la fábrica llegó a producir 700 pares de zapatos diarios” (Don Guillermo).

Posteriormente las industrias Rudloff forman un complejo industrial en las riberas del río Valdivia, “por los años 20, se construyo la fábrica en la Isla Teja. Quedó todo en un solo sector” (Don Guillermo).

Pequeña reseña histórica de la fábrica

En este trabajo se reconstruyó la memoria de la zapatería Rudloff abarcando un periodo desde el año 1853 hasta la actualidad.

En 1853 arriba a Valdivia el inmigrante alemán Cristiano Rudloff, que con su habilidad como artesano zapatero instaló un taller que con su esfuerzo y apoyo de sus hijos se convirtió en una industria de renombre nacional.

Como consecuencia del aumento de la demanda de sus productos, recurren a la instalación de una curtiduría que logra abaratar los costos de producción, al asegurar el auto suministro de cuero de alta calidad en el año 1875, y posteriormente la creación de una fábrica de tanino (extracto curtiente) en el año 1914, la cual le permite obtener este importante insumo de manera más económica, llegando incluso a convertirse en proveedora de este material a otras curtidurías del país, la fábrica logra mantener una producción constante desde finales del siglo XIX hasta 1960, año en que el tristemente conocido terremoto destruye gran parte de las instalaciones de la zapatería, reduciendo su producción en forma drástica.

Este acontecimiento sumado a las deudas que los dueños de la zapatería contrajeron para poder realizar la reconstrucción provocaron la quiebra de la industria, la cual fue dejada en manos de sus trabajadores, los cuales formaron una cooperativa en el año 1970, posteriormente, debido a un cambio en el sistema político-económico del país se culmina totalmente la existencia de las industrias Rudloff en 1979.

Motivaciones desde nuestra experiencia para la realización de esta investigación

A pesar de que no todos los integrantes de este grupo sean habitantes de Valdivia, por motivos universitarios han llegado a vivir a Isla Teja, por lo que desconocían el pasado industrial que portaba este lugar. Esto mismo nos llevaba a pensar que esta realidad se mueve a  otros casos en la Isla Teja, ya que esta se ha convertido en un barrio universitario por la llegada de una gran cantidad de población foránea.  Por lo cual consideramos que esta situación es un grave problema en cuanto a mantener la identidad obrero-insular de los tejeños se trata.

En este trabajo descubriremos la memoria vinculada a las industrias de la familia Rudloff desde que esta llegó a Valdivia hasta la actualidad, para ello recurriremos al testimonio del último dueño perteneciente a la familia Rudloff y a ex trabajadores y vecinos que en determinada parte de su vida tuvieron relación con la zapatería.

El método que se utilizará en esta investigación consiste basicamente en la recopilación de testimonios además del uso de conocimientos previos. Se pasará de la fundación de la fábrica, pasando por el auge de la producción de la zapatería y luego su caída, donde se analizarán también sus causas.

Resumen

Hace poco más de tres décadas que las industrias Rudloff dejaron de existir, quedando un espacio vacío en la isla Teja. Ya son pocos los vestigios materiales que dan cuenta de un periodo en el que la zapatería Rudloff era un referente a nivel nacional, aunque aún perdura la memoria de los antiguos integrantes de esta industria, los cuales vieron pasar desastres naturales y cambios sociales que a la larga configuraron lo que la isla Teja es en la actualidad.